Distintos escenarios y predicciones realizadas para el 2009
Comercio Mundial para el 2009*
Según la evaluación anual del comercio mundial de la OMC, la contracción económica en la mayoría de los países del mundo industrializado y los fuertes descensos de las exportaciones que ya se han producido en los primeros meses del año en curso en casi todas las grandes economías en particular las de Asia- hacen que la evaluación del comercio para 2009 sea insólitamente sombría. En los últimos meses de 2008 empezaron a aparecer señales de una brusca deterioración del comercio, con la desaceleración de la demanda y el ritmo más lento de la producción. Aunque el comercio mundial aumentó un 2 por ciento en volumen en el año 2008 considerado en conjunto, en los seis últimos meses su crecimiento se frenó, quedando muy por debajo del 6 por ciento de aumento en volumen experimentado en 2007.En palabras del Director General Pascal Lamy, "En los 30 últimos años el comercio ha constituido una parte cada vez mayor de la actividad económica, y su incremento ha superado con frecuencia a las ganancias de la producción. La producción de muchos artículos se efectúa con materias procedentes de todo el mundo, lo que crea un efecto multiplicador: cuando la demanda se desploma en todas partes, el comercio cae aún más. El agotamiento de los fondos disponibles para financiar el comercio ha contribuido al importante descenso de los flujos comerciales, en especial en los países en desarrollo"."En consecuencia, se están perdiendo muchos miles de empleos relacionados con el comercio. Los gobiernos no deben regresar a las medidas proteccionistas, que empeorarían una situación ya de por sí mala, porque estas medidas en realidad no protegen a ningún país y ponen en peligro más empleos. Por nuestra parte, seguimos de cerca la evolución de las políticas comerciales. El empleo de medidas proteccionistas va en aumento, y hay un riesgo cada vez mayor de asfixiar el comercio, que es un motor de la recuperación. Hemos de mantenernos vigilantes porque sabemos que si un país restringe las importaciones, sus vecinos lo imitarán y atacarán sus exportaciones. El comercio puede ser un arma poderosa para sacar al mundo de este atolladero económico. En Londres, los dirigentes del G-20 tendrán una oportunidad única para pasar todos juntos de las promesas a la acción y abstenerse de adoptar cualquier otra medida proteccionista que reduzca la eficacia de los esfuerzos en pro de la recuperación mundial".
La crisis financiera provoca la desaceleración
A raíz del dramático empeoramiento de la crisis financiera que comenzó en septiembre del año pasado, el crecimiento real del producto mundial disminuyó a un 1,7 por ciento, en comparación con el 3,5 por ciento de 2007, y es probable que en 2009 quede situado entre el 1 y el 2 por ciento. Esta es la primera vez que la producción mundial total desciende desde los años treinta, y el impacto de este descenso se reproduce, multiplicado, en el comercio. Sin embargo, los economistas de la OMC advierten que la extraordinaria turbulencia de los mercados mundiales en los últimos meses y la persistencia de la incertidumbre sobre la trayectoria de la economía mundial a corto plazo hacen extraordinariamente difícil el cálculo de las estimaciones preliminares del comercio en 2008 y las proyecciones para 2009.Un aspecto notable de la actual desaceleración del comercio mundial es su carácter sincronizado. Las cifras mensuales de las exportaciones y las importaciones de las principales economías desarrolladas y en desarrollo han caído paralelamente desde septiembre de 2008 La cuota cada vez mayor del comercio de los países en desarrollo en el total mundial, y la mayor diversificación geográfica de esos flujos, hizo que algunos observadores pensaran que un efecto de "desacoplamiento" haría que los países en desarrollo fueran menos vulnerables a los trastornos económicos de los países desarrollados. No ha ocurrido así.La estimación preliminar de la OMC de un crecimiento del 2 por ciento en volumen del comercio mundial para 2008 es considerablemente inferior a la previsión de un crecimiento del 4,5 por ciento publicada hace un año. No obstante, las perspectivas del año pasado apuntaban a importantes riesgos de desaceleración, relacionados con la evolución de los mercados financieros. Gran parte de la explicación de esta estimación excesiva radica en el descenso imprevisto y muy pronunciado de la producción mundial en el cuarto trimestre de 2008.
En las proyecciones del crecimiento del comercio para 2009, suponemos una pauta normal para una recesión, en la que el comercio cae, se mantiene débil durante algún tiempo y luego reanuda su trayectoria ascendente y empieza a regresar a su tendencia previa. Suponiendo que se mantenga esta hipótesis básica, es probable que el comercio de mercancías disminuya un 9 por ciento en 2009 en términos de volumen (es decir, una vez eliminadas del cálculo las variaciones de los precios); las exportaciones de las economías desarrolladas disminuirían aproximadamente un 10 por ciento en promedio y las de los países en desarrollo se reducirían entre un 2 y un 3 por ciento.Las perspectivas comerciales para 2009 están muy condicionadas por la crisis financiera que comenzó hace casi dos años en los Estados Unidos, y que empeoró dramáticamente con el hundimiento del banco de inversión Lehman Brothers de Wall Street en septiembre del año pasado y con el rescate por el Gobierno de varias instituciones financieras en los Estados Unidos y en otros países. Las turbulencias del sector financiero y la aguda escasez de crédito se extendieron inexorablemente al sector real. El descenso de los precios de los activos, la debilidad de la demanda y la caída de la producción se tradujeron en una reducción dramática del crecimiento de la producción y el comercio en muchos países. El comercio también se ha visto afectado negativamente por una fuerte contracción del crédito para la financiación de las importaciones y las exportaciones.Aunque la crisis comenzó en los Estados Unidos, se han visto gravemente afectadas las instituciones financieras y las economías de todo el mundo desarrollado y en desarrollo. El deterioro de la situación económica ha hecho mella en la confianza de los consumidores y de las empresas, y ha establecido una vinculación negativa entre el sector financiero y el resto de la economía que domina las perspectivas para 2009.En los meses transcurridos desde el pasado septiembre se ha registrado una caída vertiginosa de la producción y el comercio mundiales, primero en las economías desarrolladas y después también en los países en desarrollo. Los índices calculados por la Organización de Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE) de los principales indicadores compuestos de las grandes economías industriales se han desplomado hasta enero de 2009, lo que significa que es muy probable que continúe el descenso de la actividad económica. Los Gobiernos han ensayado diversas medidas de política para hacer frente a la crisis económica, entre ellas el rescate de bancos que son importantes para el sistema económico y financiero y, más recientemente, la asistencia a los propietarios de viviendas que no pueden pagar sus hipotecas en los Estados Unidos. Todo ello se suma a las políticas monetarias y fiscales aplicadas desde el inicio de la crisis. Es posible que la política monetaria tradicional esté alcanzando los límites de su eficacia, y los tipos de interés, en los Estados Unidos y en otros lugares, se están aproximando a cero. Es posible que la rapidez de la recuperación dependa ahora de la eficacia de los planes de estímulo fiscal propuestos, que actualmente equivalen a más del 3 por ciento de la producción mundial.Desde que la recesión comenzó a confirmarse en el cuarto trimestre de 2008, las perspectivas del comercio en 2009 han ofrecido pocos motivos para el optimismo. La crisis financiera ha perturbado el funcionamiento normal del sistema bancario, privando a las empresas y a los particulares del crédito que necesitan con urgencia. La caída de las bolsas y de los precios de la vivienda también ha tenido fuertes efectos negativos en la riqueza en los Estados Unidos y en otros países, y que ha hecho que los hogares se resistan a comprar bienes duraderos como automóviles, y que intenten al mismo tiempo reconstruir sus ahorros. La bajada de los precios de los productos básicos ha sido una bendición para los consumidores de los países importadores, pero ha privado a los países productores de petróleo de los ingresos derivados de la exportación.Ni siquiera China, con su economía dinámica, puede aislarse del retroceso mundial cuando la mayor parte de sus principales interlocutores comerciales se encuentran en recesión. Las exportaciones de China a sus seis principales interlocutores comerciales (considerando la UE como un solo interlocutor) representaron el 70 por ciento del total de sus exportaciones en 2007. Todos esos interlocutores comerciales están experimentando ahora una contracción o una desaceleración económica, y es probable que su demanda de exportaciones sea débil durante algún tiempo.Los datos mensuales disponibles sobre los principales países comerciantes revelan grandes retrocesos de las exportaciones e importaciones de mercancías en los dos primeros meses de 2009. Una excepción a esta tendencia descendente de los flujos comerciales se vislumbra en algunas economías de Asia, donde se registraron cifras positivas del crecimiento mensual de las importaciones en China (17 por ciento) y también en Singapur, el Taipei Chino y Viet Nam. Si bien los datos corresponden a un mes solamente, y por consiguiente deben considerarse con precaución, podrían ser una indicación de que el descenso es menos rápido y que quizás las tendencias negativas del crecimiento del comercio "han tocado fondo". El crecimiento futuro del comercio dependerá, evidentemente, de lo que ocurra con la demanda en otros sectores de la economía mundial.Además, cabe preguntarse hasta dónde podría desplomarse el comercio en los meses próximos. Un ejemplo sería el de las exportaciones de China. En febrero fueron un 26 por ciento inferiores a las del mismo mes del año precedente y un 28 por ciento más bajas que en enero. Si se extrapola este descenso, las exportaciones de China serían prácticamente cero en el plazo de 10 meses a 1 año. Se trata evidentemente de un escenario inverosímil, que pone de manifiesto la imposibilidad de que perduren descensos tan pronunciados como los que hemos presenciado .
Producción industrial continuaría en recesión*
Además de revelar una baja durante el primer trimestre del año, organismos estadísticos han proyectado que el sector industrial latinoamericano seguirá estancado en los próximos meses.Los datos proporcionados en los últimos días por distintos organismos estadísticos oficiales (INE de Chile, IBGE del Brasil) no sólo han revelado los bajos índices de producción industrial consecutiva que están experimentando varios países de la región, sino que además dejarían entrever una tendencia al estancamiento de esta actividad en los próximos meses.De hecho, América Latina parece apuntar en la misma dirección que las cifras entregadas este miércoles por varios sondeos europeos que revelaron que la actividad fabril a nivel mundial continuó deprimida en marzo, pese a que se vieron algunos indicios de que en el segundo trimestre podría comenzar a recuperarse paulatinamente.Mientras la actividad manufacturera en la zona euro y en Gran Bretaña subió levemente desde los bajos niveles de febrero, pero mostrando aún grandes contracciones, se revela que la producción industrial anotó una caída interanual de 11,5% en el segundo mes del año, la mayor baja desde 1990.La histórica contracción del sector industrial fue mucho más profunda que las expectativas del mercado, que esperaba una disminución de un 9,1%, según un sondeo elaborado por Reuters.Con la cifra de febrero, mes en el que las ventas de la industria disminuyeron un 11,6%, con respecto a igual mes de 2008, la producción industrial chilena sumó cinco meses de bajas consecutivas.El panorama es auspicioso en Brasil. Según dio a conocer este miércoles el Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (Ibge), si bien la producción industrial del país subió en febrero un 1,8% en comparación con enero, el resultado fue muy por debajo del proyectado por algunos analistas que esperaban que la industria creciera un 2,7% sobre el primer mes del año. No obstante, los pronósticos variaron entre una baja del 1,5% y un crecimiento del 5,7 %."El marco de la producción industrial continúa bastante deprimido. Una vez más, el marco de la producción industrial viene a corroborar el momento bastante difícil vivido por la economía brasileña", sostuvo en un informe la consultora Rosenberg & Associados. De los 27 sectores relevados por el Ibge, 16 tuvieron avances en sus niveles de producción, siendo el más destacado la industria automotriz, con un alza del 8,7% ante enero."Pese al avance en la producción en febrero por segundo mes consecutivo, los índices en el 2009 continúan abajo del nivel productivo observado al final del año pasado", informó el instituto estadístico.El organismo agregó que frente a igual mes de 2008, la producción industrial de Brasil se contrajo en febrero un 17%, mientras la actividad fabril acumuló una retracción del 17,2% en el primer bimestre de 2009 ante igual período del año anterior.En Colombia, en tanto, una encuesta de Fedesarrollo reveló que el índice de confianza industrial retrocedió 0,5% durante enero, retomando la tendencia vista desde fines de 2007.Respecto de las expectativas de producción, el 4% neto de los empresarios encuestados por el organismo consideró que la producción para los próximos tres meses aumentará. En ese sentido, un 23% de los encuestados aseguró que su producción se incrementará, un 19% afirmó que se reducirá y el 58% restante manifestó que se mantendrá en niveles actuales.Países asiáticos a la baja. Un tono similar se apreció en otros países del mundo, sobre todo en los del continente asiático, tras revelarse que en el último mes, el ritmo del declive de las fábricas empeoró nuevamente en China, aunque se insinuó que lo peor ya habría pasado.Japón, en tanto, sufrió más que todos los otros países, ya que la inversión empresarial se derrumbó a un nuevo mínimo en momentos en que la economía del país, liderada por las exportaciones, siente el impacto de la baja de la demanda.
Proyecciones económicas del FMI
Estancamiento en los países desarrollados y crecimiento más modesto de la producción en el 2009El panorama inflacionario será más alentador y se vislumbra una tenue recuperación al final del 2009Según el FMI, la economía mundial está entrando en una fase de bajo crecimiento global debido a la recesión prevista en los países desarrollados y la reactivacion en las naciones emergentes y en desarrollo. El comportamiento de estos últimos es, precisamente, lo que lanza el crecimiento promedio hacia arriba (3%) y evita que la producción global se muestre deprimida. Sin embargo, la expansión de los países en desarrollo en el 2009 estará muy por debajo del crecimiento histórico y los niveles de producción potencial. En cifras, las naciones industrializadas no experimentarán ninguna expansión en el último trimestre de este año (cero crecimiento) ni en los dos primeros del 2009, y solo comenzarán a recuperarse levemente en la segunda parte del año.Los países en desarrollo, en especial los de Asia, mantendrán un buen desempeño (6,1 %) y las naciones latinoamericanas crecerán a una tasa del 3,2%, también por debajo del promedio histórico. Costa Rica está dentro de esa categoría. En cuanto a la inflación, el panorama es más alentador. El índice de precios (IPC) en Estados Unidos caerá del 5% este año a un 1% en el 2009, y el promedio de los países industrializados descenderá al 2%. El IPC en los países en desarrollo permanecerá más elevado, alrededor de un 7,9 %. Este año se disparó a casi un 10%.¿Cuáles son los factores que explican esa dicotomía entre precios y producción? La respuesta, según el FMI, está en la convergencia de factores con signos muy distintos. La caída en la producción responde a los efectos del incremento en el petróleo y materias primas observados en la primera parte del año, la burbuja inmobiliaria y la crisis financiera de reciente explosión, cuyos efectos se han extendido con mayor virulencia.Los tres factores están encadenados. El sector inmobiliario y de construcción es generador de ingreso y empleo. Al caer, disminuye el crecimiento del PIB. Y la crisis financiera derivada del problema inmobiliario contrae abruptamente las fuentes de financiamiento de bancos y entidades financieras cuyos capitales han mermado al ceder los valores de activos hipotecarios. Con menor financiamiento disponible, se desploma la demanda agregada y baja también la producción.Desafortunadamente, el problema no ha concluido. Los precios inmobiliarios han continuado su vertiginosa caída, con lo cual han presionado la liquidez y solvencia de las entidades financieras, en un círculo vicioso que aún no llega a su fin.Por eso, según el FMI, la recuperación solo podrá iniciarse hasta que el mercado inmobiliario toque fondo, se depuren los balances de las entidades financieras y se restablezcan la confianza y estabilidad en el mercado financiero.Agrega el Fondo que los planes de rescate del Gobierno de los Estados Unidos y los principales países desarrollados (G7) acordados el fin de semana en Washington van en la dirección correcta: inyección de liquidez, compra de activos malos y capitalización de bancos y entidades financieras, acompañados de bajas en las tasas de interés. Pero advierte que no serán suficientes para evitar la fuerte caída en la producción mundial. De ahí se derivan sus recomendaciones a los países en desarrollo, en particular a aquellos con déficit de balanza de pagos y políticas cambiarias rígidas. La crisis financiera y la recesión los golpeará desde varios ángulos: menores exportaciones, limitada expansión del turismo, caída en remesas del exterior y una merma en las entradas de capital.Esos factores juntos, a pesar de la mitigación proveniente del menor valor del petróleo y materias primas, podrían estresar las balanzas de pagos y obligarlos a endurecer sus políticas monetaria y fiscal. Para evitar que las tasas de interés adquieran niveles reales elevados, recomienda mantener políticas cambiarias flexibles. La experiencia acumulada en el Fondo demuestra que países con políticas cambiarias flexibles pueden realizar ajustes macroeconómicos mayores sin afectar la producción real. Como nota importante debe agregarse que al Fondo le autorizaron un fondo adicional de $250.000 para ayudar a sus países miembros a sortear problemas de balanza de pagos motivados por la crisis.Aparte de lo anterior, las perspectivas inflacionarias para el 2009 son mejores. A principios de este año el fuerte incremento del petróleo y materias primas, incluyendo alimentos, golpeó los índices de precios en todo el mundo. El IPC de los países desarrollados alcanzó un 3,6% y en los países en desarrollo, un 9,4%.A ello contribuyeron las políticas monetarias expansivas, el incremento de la liquidez y, en algunos países, los crecientes déficits fiscales. Sin embargo, esos factores han dejado de pesar adversamente en las economías, lo que ha provocado una reducción significativa en la inflación. Los precios del petróleo han bajado a niveles inferiores a los $90 por barril, cuando apenas en junio habían alcanzado $147 por barril. Esa rebaja se reflejará pronto en los índices de precios de todo el mundo.Pero, además, la misma reducción en la producción y recesión en los países desarrollados presionarán los precios a la baja por afectar el nivel de ingreso y gasto de los consumidores. Y esos son, precisamente, los factores que permitirán el leve repunte de la producción el año entrante. Al caer los precios del petróleo y materias primas, el ingreso disponible de los consumidores experimentará un alivio y permitirá incrementar la demanda en otros bienes y servicios, y estimular la producción.
Conclusión
Sin duda, la crisis económica mundial tiene una repercusión directa en los volúmenes de intercambio y comercio entre naciones afectando todos los aspectos de la economía y a la población en general. Estamos pasando por una crisis histórica, pues ya pasamos por una crisis en los combustibles, una crisis de los alimentos y ahora estamos frente a una crisis financiera de proporciones globales la cual según los escenarios presentados no tiene termino a corto ni a mediano plazo, reducciones de empleos en los países más afectados, inflación y decrecimiento del poder adquisitivo son algunas de las consecuencias que la población sentirá. El comercio exterior y el intercambio de mercancías, bienes necesarios cada vez se hará más caro e inaccesible para los países menos aventajados.

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